EL BUEN PERIODISTA
lunes, 31 de marzo de 2014
sábado, 6 de julio de 2013
2 AÑOS
martes, 4 de septiembre de 2012
SIN ESCONDITE
miércoles, 1 de agosto de 2012
AUTOBIOGRAFÍA
¡Esta es mi hija Matilde de los Milagros! Afirmaba mi papá con
orgullo mientras yo fingía una sonrisa y lo miraba avergonzada. –ay mi amor,
¡sí así te llamas!- me decía mientras yo le reclamaba. Y con ese nombre que no
cabe ni en los formularios, empecé a vivir, sin más remedio. viernes, 23 de septiembre de 2011
THE WORLD OF COCA COLA

(El mundo de la inconsciencia)
Entonces, por razones de retrasos aeroportuarios, llegamos a Atlanta. Este destino turístico desentonaba claramente con nuestros propósitos vacacionales, que corresponden a un retiro espiritual e introspectivo que tendrá lugar en India.
India... Por primera vez en nuestras vidas podremos concentrarnos en nuestras propias reflexiones, en un lugar distinto al nuestro y lejos de vicios nocivos como son el consumismo y la contaminación publicitaria. Pero entonces nos vimos forzadas a pasar dos días enteros en Atlanta, y como no, a aprovecharlos. Fuimos entonces a una de sus máximas atracciones: EL MUNDO DE COCA COLA.
En el mundo de Coca Cola hay distintas secciones y actividades. Una de ellas, es sentarse en un teatro a ver el recorrido publicitario que ha tenido la empresa durante sus 125 años de existencia. Y fue allí, sentada en el teatro, cuando supe que la situación era grave y que éramos un caso perdido. El comercial era de los años setenta y consistía en una cantidad de hippies multirraciales que, mientras sostenían una Coca Cola en sus manos, cantaban una bella melodía sobre la paz y el amor. Cuando María del Mar y yo nos miramos, y vimos que las dos estábamos llorando, dijimos: estamos jodidas.
Entendimos que somos presas fáciles, muy fáciles, del sistema capitalista y publicitario. Mi hermanita lloró en el Mundo Coca Cola ¡y a ella ni siquiera le gusta la Coca Cola! Yo, en cambio, disfruté alucinada en el planeta feliz de la bebida que mas consumo. Y pensé alegremente que en mi retiro espiritual de India, no tendría que retirarme de tomar Coca Cola, porque ¡hasta allá llega la Coca Cola! Entonces me quité el sombrero y le agradecí a la globalización y al sistema capitalista, y a la estrategia distributiva de la empresa roja y blanca.
Ambas salimos aturdidas del Mundo de Coca Cola. Yo, indigestada luego de haber probado más de 60 bebidas que produce la empresa a nivel mundial, y mi hermana consternada por la facilidad con la que le pueden lavar el cerebro. En esta visita, presenciamos el mágico maleficio que logra legitimar, en casi todos los rincones del mundo, una bebida que aunque deliciosa, se sabe es dañina y corrosiva. Luego de salir de la fábrica con una bolsa llena de compras del gift shop, nos asustamos de pensar que el afán económico de una empresa, mezclado con el talento de unos genios de la publicidad y del marketing, son capaces de producir dulces y gaseosos suicidios: Los fieles amantes de la Coca Cola la tomaremos hasta la muerte, con gusto.
La experiencia, tan mágica en su momento, ahora me resulta siniestra. Tan siniestra como la realización absoluta de un sueño. Tan siniestra cómo lo perfecto. Es cómo haber asistido a un recorrido hacia nuestra propia tumba, todos sonrientes y todos estúpidos. No sé si alguien haya muerto, realmente, de tomar Coca Cola, pero sí creo que tiene gran responsabilidad en muchos de los kilos de más que pesan los obesos norteamericanos. Aun así, no son sus propiedades destructivas las que me preocupan, sino la permeabilidad de nuestra voluntad y de nuestro cerebro. Durante más de dos horas, yo fui una total descerebrada. Somos seres frágiles e influenciables. Pensé. Y luego dejé de pensar y seguí bebiendo el sabroso brebaje.
sábado, 30 de julio de 2011
PAPITO DE MI VIDA, LINDO, LINDO, LI...

San Jorge, 6 de julio de 2011
Papito de mi vida, Lindo, Lindo, Li…
A ti te encantaba leerme. Leías mi llanto, leías mi risa, leías mi canto y también mis miradas. Leías mis ojos que son cafés, como los tuyos. Entonces hoy escribo para que leas, una vez más, estas palabras que no salen de mis manos, sino de mi alma.
Te agradezco. Te agradezco tus caricias, tus palabras, tu barba y tu poesía. Te agradezco por el agua, por las flores, por el campo y por mi hermana la currita. Ni el mejor escritor del mundo habría podido imaginarte, pero yo puedo, hoy y siempre, con un sueño recordarte.
Te imagino volando como las mariposas y te siento susurrándome al oído con la tranquilidad del viento. Yo te siento, y tu partida sí que la estoy sintiendo. Espero seguir encontrándote en cada piedra que descubra en mi camino, para no olvidar nunca que las piedras tienen la forma de tu corazón. Espero poder compartir tu alegría, tu carácter, tus sueños que fueron tan justos y tu sabiduría. Espero llenar a Colombia de lagos con el agua más clara, digna de tus fantasías. Y espero ser digna de ti, algún día.
Me enseñaste el amor más noble y la amistad más fiel. Has sido el amor de mi vida. Y hoy, siento un frio inconsolable. Nos dejas una labor inmensa, tan grande como tu recuerdo, que es infinito. De aquí en adelante, más que nunca, haré lo posible por reproducir cada palabra, cada idea, cada argumento, cada lucha y cada romance. Al mundo le hace falta tu voz y yo espero poder ser, al menos, el eco de tus pensamientos.
Tus sueños de una Colombia verde, justa y libre. Tus ilusiones por una Colombia explorada en sus infinitos recursos. Tus discursos acerca de una sociedad construida sobre los cimientos más fuertes, que son de una madera honesta, inteligente y sencilla como la guadua. Espero poder hablar en tu nombre sin olvidar nada, para que nadie se pierda de ti. Yo tuve la fortuna de tenerte y de oírte, y ese es un tesoro que nadie podrá sacar jamás de la caja fuerte de mi pecho.
Mientras tú estás allá, yo me quedo aquí, en este cielo, que tiene la temperatura justa de tu alma. Me quedo entre orquídeas, heliconias y bastones. Entre cocodrilos, Garcilazos, libros y recuerdos. Me quedo aquí en tu casa cuidando tu legado y aferrándome al cariño de todas las personas que dejas a mi lado.
Gracias. Te amo y te sigo amando siempre, pase lo que pase, porque mi mejor patrimonio es tu amor.

