EL BUEN PERIODISTA

Los invito a leer las huellas que voy dejando en este inhóspito camino hacia el buen uso del lenguaje.

martes, 3 de mayo de 2011

PLETO EL VAMPIRO

El joven esperaba en la sala. Los colores pálidos lo ponían intranquilo y quiso entretenerse. Ella lo esperaba en el jardín y él la observaba desde lejos. El vestido blanco y ligero parecía volar en medio del rosal y ella, a pesar del frío, sonreía. Era su momento. Tenía hambre y la mujer era irresistible. Empezó a caminar en su dirección confiado. La besaría y le quitaría la ropa despacio hasta dejarla desnuda para verla, sin prisa, toda la vida. El momento se acercaba y la transformación no tardaría mayor tiempo. Podía sentir como los colmillos crecían dentro de su boca y la miró insaciable. 

"Siguiente." Dijo la voz que salía del parlante mientras una niña chiquita se paraba de su asiento. Él se escondió atento. Pensó que por fin recuperaría su honor y su confianza. Le daría muerte a su enemigo y sería recordado como un héroe. Sintió que estaba cerca, ya podía olerlo y saborearlo. Salió de su escondite y empezó a buscar con el olfato al hombre insípido y sencillo que no merecía a su mujer. Lo mordería sin piedad hasta dejarlo seco. El momento se acercaba y la transformación no tardaría mayor tiempo. Podía sentir como los colmillos crecían dentro de su boca y lo atacó impaciente.


La música instrumental sonaba insoportable y la mujer del parlante no anunciaba su nombre. Mientras tanto corrió. Corrió velozmente alejándose del cazador. Aun había tiempo, no saldría el sol sino hasta dentro de tres horas. Estaba cansado y por primera vez en su vida sintió miedo. Las quemaduras del agua bendita en su brazo le devoraban la carne. Sólo en historias había oído sobre los caza vampiros y jamás se imaginó que uno lo estaría persiguiendo. Llegó a una calle sin salida y sintió el olor a ajo. El momento se acercaba y la transformación no tardaría mayor tiempo. Podía sentir como los colmillos crecían dentro de su boca y prometió defenderse.

"¿Será que se demoran mucho en atenderme?" Preguntó. "Siéntese. Ya le avisaremos." Entonces Corrió por el bosque. En esos tiempos de huida la comida era escasa. Hacía semanas que no tomaba sangre humana y estaba agotado. De pronto lo vio pasar a través de los árboles. Era un venado robusto y de color rojizo. Lo persiguió atento durante un buen rato porque, a veces, le gustaba alargar sus necesidades para añorarlas más y más. Al fin lo acorraló. El momento se acercaba y la transformación no tardaría mayor tiempo. Podía sentir como los colmillos crecían dentro de su boca y miró a los ojos al venado, hambriento.

"Pleto, ya puede pasar." Le dijo una enfermera. Se paró de la silla todavía reflexivo, y pasó al consultorio. "Buenas noches Pleto" dijo el doctor mientras le abría la boca. La situación era humillante y repulsiva. No le gustaba que nadie le metiera los dedos en la boca y estaba molesto. Después de 18 años con su condición había perdido la esperanza. Trató de volver a sus fantasías pero la intervención del médico se lo impidió. Si el fuera normal, y si pudiera defenderse, pensaría que el momento se acercaba y que la transformación no tardaría mayor tiempo. Sentiría sus colmillos crecerle dentro de la boca, listos para morder al malévolo doctor. Pero este no era el caso y su problema era muy serio. De repente, el doctor le recitó un verso corto con un tono burlón – “Aquel mísero cretino, que nació para vivir de gallinazo, nunca pretenda en su fatal camino, inmiscuirse con personas de alto trazo, y ambicionar altos honores, sino, concretarse a volar con vuelo escaso y comer lo que le ordene su destino.” – "¿qué quiere decir?" Preguntó Pleto impaciente. -Pues que no debe usted soñar, mi queridísimo vampiro, con hazañas peligrosas pues no tiene usted colmillos. 

Y salió Pleto el vampiro con la boca un poco herida y con el ánimo triste. Su contradictoria existencia lo tendría destinado eternamente a sueños y fantasías imposibles. O por lo menos así sería, hasta que por fin, algún día, como a cualquier otro vampiro, le crecieran los colmillos.












1 comentario:

  1. me encontre con tu blog y ha sido delicioso leerlo, sobre todo con las locuras de Maria del mar.

    Un amigo de tu padre y hermana.

    Giovanny Ruiz

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